
La colecistitis aguda es la inflamación de la vesícula biliar después de una obstrucción persistente del tracto de salida de la vesícula biliar por un calculo impactado lo cual genera una mayor presión en el interior de la vesícula biliar, una distensión rápida, menor irrigación sanguínea en esta y posterior isquemia de la vesícula biliar, así como una invasión bacteriana, inflamación y la posibilidad de perforación.
Aproximadamente el 10 al 20% de pacientes con litiasis biliar sintomática desarrollan una colecistitis aguda.

El dolor abdominal fijo en parte superior derecha del abdomen e intenso que se refleja hacia la espalda acompañada además de fiebre, nauseas, anorexia y vómitos es el síntoma principal de la colecistitis aguda.
Se despierta mayor dolor al presionar suavemente sobre la región que corresponde a la vesícula biliar. Existe una maniobra que prácticamente certifica una colecistitis aguda se llama Signo de Murphy y consisten en apretar el abdomen en el lugar que corresponde a la vesícula biliar y pedir al paciente que inspire, favoreciendo el descenso del diafragma y acercando más la vesícula a la mano exploradora, se considera signo de Murphy positivo cuando el paciente entrecorta la inspiración por dolor.

El empiema o piocolecisto es la presencia de infección dentro de la vesícula biliar, la gangrena con perforación, el absceso intra abdominal y la peritonitis difusa.
El aumento en la cantidad de glóbulos blancos en la biometría hematica, con leve aumento de los valores de bilirrubina y de fosfatasa alcalina. Los valores séricos de amilasa y de lipasa son normales o discretamente aumentados.
Incluye la pancreatitis aguda, la apendicitis aguda, la hepatitis, la enfermedad ulcerosa péptica, píelo nefritis de riñón derecho, absceso hepático, neumonía basal derecha y el Síndrome de Fitz-Hugh-Curtis.
Son imprescindibles los estudios de imagen no solo para determinar el diagnostico sino también las posibles complicaciones.
El ultrasonido abdominal muestra hallazgos de cálculos biliares, distensión de la luz de la vesícula, aumento en el diámetro de la pared por edema, liquido peri colecistico e incluso se puede realiza una maniobra de Murphy ecográfico utilizando el transductor en lugar de la mano exploradora.
La tomografía computarizada solo cuando el diagnostico es vago y se sospecha de un absceso intra abdominal.
Si hay sospecha de cálculos en la vía biliar se solicita colangiografia con resonancia magnética, o gammagrafía hepática.
Se inicia el tratamiento con medidas generales de reposo intestinal con ayuno, analgésicos, antiespasmódicos, anti inflamatorios y sobre todo antibióticos intravenosos. El tratamiento definitivo es la colecistectomia es decir la extirpación de la vesícula biliar, en forma laparoscopica se ha convertido en el método preferido.